martes, 3 de mayo de 2011

Carta a la felicidad

Dijeron que había perdido el raciocinio, pero no me dio esa impresión cuando le vi.
Hacía ya muchos meses desde la última vez, y también hacia ya algunas semanas que había dejado de pensar en el.
Dijeron que no hubo alboroto, simplemente, se marchó después de lo sucedido y ya está.
No nos llamó, tenía el teléfono siempre apagado, no estaba en su piso. Insistimos en encontrarlo, pero paso el tiempo, y nuestra insistencia terminó por reducirse a cero.
Yo estaba en un bar con ella, el entró, se acercó a mí y me dijo:
No te pongas triste, en el fondo siempre supiste, que nunca vine para quedarme.
Después de eso simplemente se marchó, y ya está,  igual que la última vez.
Desde entonces no le hemos vuelto a ver.
Jorge Torrecilla Sánchez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia Creative Commons
Sora no cry por Jorge Torrecilla Sánchez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.