El último estertor de un beso muerto,
será nuestro reencuentro;
pero solo si logramos,
mirarnos,
sin asustarnos mutuamente;
sólo,
si nos encontramos de frente,
mente con mente;
solos tu y yo,
nada más es suficiente;
salvo,
probablemente,
la sensación de conocerte,
cuando abramos los ojos,
frente con frente.
Jorge Torrecilla Sánchez
No hay comentarios:
Publicar un comentario