Es la cita de la de la excitación exaltada,
conmocionada ,
por ideas dispares disputando la dirección de mi cerebro,
ahora paremos,
imaginemos,
un bosque en el que todos los árboles y hojas son de acero,
que no existe dios ni guerrero,
que pueda atravesarlo entero,
todos lo sabemos,
en algún momento nos perdemos,
ahora paremos,
imaginemos,
que quiero morirme y no puedo,
que intento cortar mis venas con cuchillas de algodón,
que encontré a la locura buscando a la razón,
y a un reloj intentando no contar el tiempo,
ahora paremos,
pero no imaginemos,
soñemos.
Jorge Torrecilla Sánchez
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