Sí, quiero empezar las cosas solo, porque, aunque sea tarde y a trompicones, me gusta terminar todo lo que comienzo.
Y no me avergüenza admitir, que es por miedo, sí, por miedo a esos cortes de manga verbales, ya sabes, a esas típicas frases:
“Necesito espacio”, “Esto no funciona”, “Se acabó”.
O lo que es peor, una de esas llamadas, en una tarde de sol, que se transforma en un día tormentoso, por culpa de un “dígame”.
Sí, ya lo sé, es por miedo, por lo que ahora estoy solo en la tierra de los pájaros pero, aunque sea tarde, a trompicones y entre lágrimas, termino mi café que ya está frio, porque, me gusta terminar todo lo que comienzo.
Jorge Torrecilla Sánchez
No hay comentarios:
Publicar un comentario